miércoles, 27 de noviembre de 2013

Masterchef cerrando puertas

A raíz del post anterior tenía pensado enlazar algo a lo que estoy enganchado. Los puñeteros programas de cocina. No el topchef español, ese lo veo pero no estoy tan enganchado. Es el masterchef americano, me tiene cogido por los huevos.

De hecho gracias a esos programas se te abre el gusanillo y te apetece probar a hacer cositas, como es mi caso.

Usando la metáfora anterior, cerrar definitivamente la puerta no fue fácil. Al principio recibes mucho apoyo de los tuyos, los que lo saben, y la verdad ayuda. Pero cuando te toca estar a solas, sientes hasta miedo. Miedo a caer o recaer, a pasarlo mal, es la primera vez en mi puñetera vida que la soledad me asustaba. La cantidad de maneras en las que podía no solo comerme la cabeza, si no hacerme sufrir consciente pero inevitablemente sobre el tema en sí.. me apabullaba. Por "suerte", mis días desde que volví a trabajar han estado bastante completos, por la mañana trabajo, y por la tarde cuando no academia hay Judo. Y casi siempre hay práctica de moto antes.. (a ver cuando consigo quitarme este trámite monetario que es hacer una práctica estúpida de cosas que nunca se me ocurriría hacer cuando me compre una moto).

A pesar de eso, siempre había huecos. Ya sólo los momentos en el coche me mataban, y cuando volvia de las prácticas, clases y demás.. casi me moría porque fuera la hora de dormir y quitarme paranoias de la cabeza. Por no hablar de los fin de semanas, que por primera vez, se me hacían eternos y no quería que llegaran nunca.

Por suerte eso, después de cierto tiempo de "terapia" con amigos,  decidí cambiarlo. Tenía que buscar como distraerme. Lo lógico en mi caso sería tirar por juegos, pero ya me cansaba un poco de ellos, a pesar de que tengo más en mi cuenta de steam de los que usaré en mi puñetera vida. La otra opción son las series, estoy enganchadísimo a ellas. El problema es que ésta, era una afición compartida con alguien con quien he dejado de compartir nada de mi vida.. y por lo tanto "dolía"  retomar.

Y ahí salió engancharse a esos programas. Empecé viendo uno por curiosidad en el Cosmopolitan, ya que mi hermana estaba enganchada a ello. Y me acabó llamando la atención tanto, por que sobretodo por trabajo sólo podía ver el final de los programas y a veces ni eso, que he acabado viéndolos en youtube. Pero en mi caso es el Masterchef USA, me llama bastante más la atención. A raíz de ello me enganché a topchef, y a pesar de que estos son chefs profesionales creo que los americanos siendo noveles, les dan mil vueltas. Si hay una china ciega que se mea en todos joder.



Y con la tontería, y finalizando la tercera temporada. y con alguna salsa, postre y pizza por medio.. casi puedo agradecer que un programa de esta clase me haya distraído y ayudado a no comerme la cabeza tanto para acabar regular de la cabeza. Esto lo exagero, por que yo no tengo OCD, o eso creo, pero si no llego a relajarme con programas como este hubiera acabado como este chaval:



Que cosa más triste macho. Este chaval se llama Neil Hilborn y es un poema, desconozco si basado en su realidad pero vaya.. Yo sin tener OCD (Obssesive-Compulsive Disorder), algo si me siento identificado, manteniendo claramente las distancias, porque el hecho de no comprender porque se cerro aquella puerta.. me estaba volviendo loco..

Ahora por suerte no es así. Y algo si debo agradecérselo a la cocina y a ese tipo de programas. Absurdo pero real, me enganche a un Masterchef para cerrar puertas.


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